La religión en la cultura Olmeca fue uno de sus aspectos más representativos y de los cuales se han encontrado más evidencias. Tenía un significado para ellos asociados a todos los aspectos de sus vidas, desde la organización social hasta el arte. Su máxima deidad no fue solo una, más bien adoraban a diferentes dioses con propia simbología cada uno.

La mayoría de los Dioses estaban asociados al trabajo, a los poderes que profesaban y a los hechos que rodeaban a la comunidad. De esta forma aquellas personas que tenían acceso a ellos eran  consideradas los líderes de la población por ciertos periodos de tiempo. Por esta razón los gobernantes, sacerdotes y chamanes desempeñaban un papel fundamental, a tal punto de ser los máximos representantes.

Para los Olmecas sus gobernantes eran personas con poderes milagrosos, considerados descendientes directos de los dioses. Esto ocasionaba que se crearan dinastías alrededor de los jefes, las cuales eran aceptadas por el pueblo. Era tanta la importancia de estas personas que se vestían como animales para simbolizar su poder y relación con las figuras soberanas.

Otro aspecto religioso que le da valor a la cultura Olmeca era la importancia de algunos lugares para ellos. Esta antigua civilización creía en que sitios como las montañas formaban un lazo entre el cielo, tierra e inframundo. De esta manera, para ellos, se podían encontrar con ancestros y diferentes espíritus en estos lugares tan emblemáticos.

Por lo antigua de su civilización, y su complejidad, no se ha podido descifrar algunos aspectos de la religión. De hecho anteriormente se consideraban monoteístas por solo conseguir pruebas de uno de sus dioses. En la actualidad se ha comprobado que sus creencias están asociadas a diferentes deidades. De hecho la mayoría de ellas están relacionadas con sus actividades cotidianas de trabajo y sociedad.

Dioses

Los dioses de la cultura Olmeca representaban a lo místico, mágico y desconocido, teniendo una gran variedad. Es fundamental señalar que la mayoría de ellos podían ser identificados con diferentes especies animales. Igualmente podían determinarse con alguna facultad de la naturaleza o con una actividad propia de la cultura.

  • El Dios Jaguar o Nahual: Era considerado el centro de la religión por su vital importancia. Caracterizado con prominentes colmillos y distintos adornos. Representante de la vida y la lluvia, de gran autoridad tal punto de hacer sacrificios para honrarlo.
  • Serpiente emplumada: Representante de los Olmecas y de otras culturas Mesoamérica. Este es una serpiente que, como su nombre lo indica, cubre su cuerpo con plumas de diferentes colores. Era muy cercano a ellos ya que dotaba de maíz a la humanidad (su cosecha más importante).
  • Distintos animales: Los Olmecas consideraron a distintas especies de animales como sus dioses. Algunos de los más representativos son el los reptiles en general como los caimanes y serpientes. Igualmente se dejaban guiar por aquellas especies que se encontraban a su alrededor y que observaban con facilidad. De hecho algunas de sus representaciones son combinaciones de piezas de bestias diferentes, lo que ampliaba más su mitología.
  • Hombre de la cosecha: La creencia en este Dios nace cuando a ser humano se sacrificó por la alimentación de su comunidad. De esta forma se convirtió en héroe ya que los cultivos comenzaron a dar frutos.