La organización social de los Olmecas se caracterizaba por pequeñas comunidades, constituídas según el lugar donde se encontraran y sus actividades. Cada una de ellas contaba con un líder, el mismo era responsable por una o varias familiar.

Igualmente eran considerados una comunidad estratificada ya que su clase social dependía de la actividad que realizasen. Por esta razón cada habitante tenía una función específica que debía desarrollar a lo largo de su vida.

Estructura social

La estructura social de la cultura Olmeca venia dada principalmente del territorio donde las comunidades se asentaban. De este modo eran estratificados según las tierras que poseían, siendo los líderes quienes tenían las de mayor valor. En todo caso estos jefes de comunidad eran los gobernantes o sacerdotes, quienes asumían el poder sobre diversas familias.

Inmediatamente venia la sociedad de los guerreros, junto con el resto de los sacerdotes. Los mismos también formaban parte de los mejores estratos sociales. Para luego continuar con las distintas funciones que podía tener una persona de más baja categoría.

Los artesanos y trabajadores de las tierras eran otra parte fundamental de la sociedad. Esto se debe a que la mayoría de los aspectos económicos de las comunidades giraban en torno a los mismos. La agricultura era la principal fuente de sustento, junto con los intercambios comerciales de artesanías.

Finalmente la clase más baja de la sociedad Olmeca estaba conformada por los sirvientes. Los mismos se encargaban de trabajar en condiciones inferiores al resto. Igualmente llevaban las ofrendas a los diferentes templos para complacer a sus dioses.

Ámbito cultural

En el ámbito cultural hay varios aspectos que definen en gran medida a la comunidad Olmeca. Uno de ellos es el religioso ya que esta característica les servía para regirse e imponer distintos reglamentos. Para ellos era tan significativo que quisieron expandir sus creencias a otros poblados, ocasionando enfrentamientos y guerras con los mismos.

Igualmente en el aspecto religioso era el que culturalmente determinaba a los líderes de las comunidades. Además las ofrendas fueron parte fundamental de su cultura, hasta el punto de sacrificar humanos para honrar a sus dioses. Dichas divinidades eran comparadas con diferentes animales de la naturaleza que los rodeaba y con las actividades que practicaban.

El juego con pelotas de hule también formo parte de sus características culturales como sociedad. Por medio de este podían convivir entre ellos, manteniendo sus distintos estratos. Su legado en este aspecto es de tal magnitud que se dice que sirvió de influencia para el actual juego de fútbol. La actividad era tan importante que el equipo ganador era gratamente recompensado, mientras que al perdedor lo sacrificaban.

La escritura y el arte también servían para establecer comunicación como grupo. Por ello también se consideran emblemáticos de la parte cultural de esta civilización. Eran actividades que servían para unificar a las familias y que pasaban de generación en generación.

A pesar de su antigüedad la organización social de la cultura Olmeca dejaron un legado que hoy en día puede ser evaluado por las distintas investigaciones. De esta forma se puede aprender sobre los diferentes rasgos que los llevaron a formar la colectividad tan característica por las que son conocidos.